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¿SE ESTÁN CREANDO DEMASIADAS EXPECTATIVAS CON LA CERTIFICACIÓN ENERGÉTICA DE VIVIENDAS?

 

Todavía no se ha aprobado el Real Decreto de Certificación Energética en Edificios, pero las expectativas son muy altas y sobre todo para los colectivos que tendremos la potestad de llevar a cabo este nuevo trabajo.
 
Pero…¿Se están creando demasiadas expectativas?
 
La siguiente noticia, del Periódico Mediterráneo, nos da una pista:

‘Overbooking’ en Castellón para ser inspector energético de edificios

LOS PROFESIONALES DE LA CONSTRUCCIÓN VEN UNA SALIDA PARA UN SECTOR ESTANCADO. POR LOS CURSOS HAN PASADO 100 PERSONAS Y EN LA FUE-UJI ULTIMAN LA 6ª EDICIÓN

Hasta lista de espera. Los cursos para obtener la capacitación para ser inspector de certificación energética de edificios existentes han registrado en la provincia de Castellón un auténtico overbooking, dado el alto nivel de paro entre técnicos de la construcción que ven una oportunidad para su reinserción laboral.
 
¿Por qué este boom? El Gobierno prepara una nueva normativa, que debía entrar en vigor en enero, pero al final se ha pospuesto, con toda probabilidad, a abril. En base a esta, desde su aprobación, las nuevas operaciones de alquiler o venta de pisos o locales deberán tener un certificado energético del inmueble, a modo de sello informativo, una escala como la de los electrodomésticos.
 
Todo un campo de posibilidades. De ahí que hasta ahora, en tan solo un mes, en la provincia, más de un centenar de aparejadores, arquitectos e ingenieros industriales han participado en la formación, impartida desde principios de febrero, desde la FUE-UJI –que ya prepara su quinta edición, para marzo, e incluso una sexta– y los colegios de los profesionales que pueden optar a esta capacitación.
 
“Tenemos un límite de 20 personas por grupo, pero al quedarse siempre alumnos en espera, vamos organizando más. Es una vía de salida laboral, y además bastante inminente”, explica el responsable de Formación de la FUE-UJI, Lucas Pérez. “Nos vienen profesionales de toda la Comunitat. De la provincia de Castellón (Burriana, Vila-real, Benicàssim…), pero también de Valencia”. En cuanto al perfil, la edad oscila de los 25 a los 50 años, muchos de ellos autónomos. Desde el colegio de ingenieros técnicos resaltaron que la demanda aún podría ser mayor, “pero el coste del curso no todos pueden permitírselo”.
 
MÁS EMPLEO // La gerente del Colegio de Aparejadores, Mª Luisa Pobo, agregó que el propietario que encargue esta certificación energética de la vivienda, “recibe también unas recomendaciones para ahorrar más energía, ya sea de aislamiento de ventanas, fachada, etc”. En este sentido, aunque no será obligatorio, se abre el abanico de empleo a electricistas, fontaneros, si el dueño está interesado en ofertar su piso con una etiqueta mejor que lo diferencie del resto. “Será un factor más a la hora de elegir”, apunta Pobo. H
 
 
 
 
 
 
Málaga, Alameda, Alcaucín, Alfarnate, Alfarnatejo, Algarrobo, Algatocín, Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande, Almáchar, Almargen, Almogía, Álora, Alozaina, Alpandeire, Antequera, Árchez, Archidona, Ardales, Arenas, Arriate, Atajate, Benadalid, Benahavís, Benalauría, Benalmádena, Benamargosa, Benamocarra, Benaoján, Benarrabá, Borge (El), Burgo (El), Campillos, Canillas de Aceituno, Canillas de Albaida, Cañete la Real, Carratraca, Cartajima, Cártama, Casabermeja, Casarabonela, Casares, Coín, Colmenar, Comares, Cómpeta, Cortes de la Frontera, Cuevas Bajas, Cuevas de San Marcos, Cuevas del Becerro, Cútar, Estepona, Faraján, Frigiliana, Fuengirola, Fuente de Piedra, Gaucín, Genalguacil, Guaro, Humilladero, Igualeja, Istán, Iznate, Jimera de Líbar, Jubrique, Júzcar, Macharaviaya, Málaga, Manilva, Marbella, Mijas, Moclinejo, Mollina, Monda, Montejaque, Nerja, Ojén, Parauta, Periana, Pizarra, Pujerra, Rincón de la Victoria, Riogordo, Ronda, Salares, Sayalonga, Sedella, Sierra de Yeguas, Teba, Tolox, Torre del Mar, Torremolinos, Torrox, Totalán, Valle de Abdalajís, Vélez-Málaga, Villanueva de Algaidas, Villanueva de la Concepción, Villanueva de Tapia, Villanueva del Rosario, Villanueva del Trabuco, Viñuela, Yunquera.
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EL 5 DE MARZO, DEL DÍA MUNDIAL DE LA EFICIENCIA ENERGÉTICA

 

Coincidiendo con la celebración, el 5 de marzo, del día mundial de la eficiencia energética, corresponde hablar del proyecto de real decreto por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios (BOE 28/06/2012), y que transpone la Directiva 2010/31/UE del Parlamento Europeo y del Consejo. Dicha norma tiene como objetivo identificar el nivel de eficiencia energética de los edificios nuevos y existentes y promover la inversión en medidas de ahorro para reducir su consumo de energía.
Su aplicación en otros países está suponiendo ahorros de hasta el 50% en el consumo energético de algunos edificios. Solo en Portugal, donde se aplica desde 2007, ya se han certificado 500.000 edificios y en España las empresas de consultoría energética esperan que su entrada en vigor efectiva dinamice el sector económico y sobre todo signifique un catalizador para que particulares, empresas y organizaciones conozcan cuál es el grado de eficiencia de sus edificios y reduzcan significativamente el consumo y la factura energética de dichos inmuebles.
El proyecto de real decreto establece la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que deberá incluir información objetiva sobre sus características energéticas. Una especie de clasificación similar a la de los electrodomésticos que computará de la A, más eficiente, a la G, el menos eficiente. De esta forma se podrá valorar y establecer comparativa con el fin de favorecer la promoción de edificios de alta eficiencia energética y las inversiones en ahorro de energía que requerirán los menos eficientes.

“También se aprueba un distintivo común en todo el territorio nacional denominado etiqueta de eficiencia energética”
También destacan otros dos elementos. Por un lado, se establecen los plazos para la adaptación del procedimiento básico a los edificios existentes y también para la obtención del certificado. Por otro, la obligación de exhibir la etiqueta de eficiencia energética en edificios que presten servicios públicos. También se fijan los plazos para la obligación de realizar, por parte de los órganos competentes de las comunidades autónomas, un inventario estadístico de las actuaciones relacionadas con los certificados registrados por ellas. Lo que supondrá un mecanismo de vital importancia para la planificación de las actuaciones de mejora de la eficiencia energética del parque de edificios existente y el seguimiento del cumplimiento de la norma.
También se aprueba un distintivo común en todo el territorio nacional denominado etiqueta de eficiencia energética válido para 10 años desde su emisión. En el caso de los edificios que presten servicios públicos a un número importante de personas y que, por consiguiente, sean frecuentados habitualmente por ellas, será obligatoria la exhibición de este distintivo de forma destacada.
Otros aspectos importantes del nuevo real decreto por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios señalan que la certificación puede afectar al edificio completo o unidades independientes del mismo y que la certificación solo puede ser emitida por técnicos que estén en posesión de la titulación académica y profesional habilitante para la realización de proyectos de edificación o de sus instalaciones térmicas, o de la certificación energética.
El real decreto también presenta algunas dudas. Más allá de la actual situación en la que nos encontramos, recordemos que debiera ser efectivo desde el pasado 1 de enero, queda en el aire ver cómo va a ejecutarse dicha certificación. Solo señalar que a día de hoy las herramientas informáticas de certificación que actualmente están a disposición de las empresas son técnicamente poco operativas, contienen errores y se prestan a demasiadas interpretaciones. Como ejemplo, señalar que la certificación energética, cuantitativamente medida en kilos de emisiones de CO2, no tiene una traducción directa en el consumo de calefacción o las pérdidas de la vivienda, lo cual impide al usuario traducir a vatios consumidos o a euros el futuro consumo de la vivienda en determinadas condiciones. También es importante comentar que el certificado irá con toda probabilidad acompañado de una serie de medidas recomendadas que podrían mejorar la calificación de la vivienda o local, pero en todo caso no serán de obligado cumplimiento.
Pese a estos aspectos, que seguro se solventarán en cuanto comiencen a operar los distintos actores implicados, propietarios, explotadores, administraciones, certificadores, etc., es una muy buena noticia que todos sepamos, al igual que ocurre con otros muchos productos y servicios que consumimos diariamente, qué nivel de eficiencia energética tienen los edificios donde vivimos y trabajamos y que actuemos para hacerlos más respetuosos con el medio ambiente.
 
 
 
 

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NUEVA ECOETIQUETA ENERGÉTICA PARA VIVIENDAS USADAS

 


Los edificios deberán llevar una etiqueta que señale su gasto energético similar al de los electrodomésticos.
 
La ley obliga desde 2007 a que las viviendas nuevas lleven una etiqueta, similar a la de los electrodomésticos, que informa de su consumo energético. En breve, este certificado se aplicará también a los pisos usados. Los propietarios deberán certificar sus inmuebles para ofrecer a compradores y arrendatarios esta información. Los beneficios ambientales, sociales y económicos justifican la medida, aplicada desde hace años en otros países de la Unión Europea. Este artículo explica en qué consiste la etiqueta energética para viviendas usadas, cómo afecta a los consumidores y sus ventajas y desafíos.
 
Etiqueta energética para viviendas usadas: en qué consiste
 
El certificado de eficiencia energética se utiliza en diversos bienes, desde electrodomésticos a neumáticos. Gracias a una ecoetiqueta ordenada por letras y colores, el consumidor conoce el mayor o menor consumo de energía del producto. A mayor consumo energético, mayor gasto económico y mayor impacto en el medio ambiente.
 
La cantidad de viviendas que deberán certificarse se estima en medio millón anual.
 
Los edificios nuevos y los objeto de una gran rehabilitación están desde 2007 obligados a pasar una certificación energética y ofrecer el resultado en una de dichas etiquetas. A partir del 1 de enero, las viviendas usadas deberían haberse incorporado a este sistema, pero todavía no se ha hecho efectivo. José Luis López, coordinador de proyectos de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), recuerda que los plazos marcados por la Directiva europea 31/2010 y por la Ley 2/2011 de Economía Sostenible se han superado. Según el portal inmobiliario Idealista, el Consejo de Ministros podría aprobarlo este mes de marzo o en abril.
 
Los profesionales que realizan el certificado analizan diversos parámetros sobre el estado de la envolvente térmica del edificio (fachadas, cubierta, ventanas, etc.) y de sus instalaciones. Con esta información elaboran la etiqueta energética, que clasifica la vivienda entre la A, las viviendas más eficientes y con menores emisiones de dióxido de carbono equivalentes (CO2eq), y la G, las menos eficientes y con mayores emisiones.
 
Al realizar una compraventa, el vendedor deberá proporcionar al comprador dicho certificado. En caso de un arrendamiento, la etiqueta energética tendrá que constar en todo anuncio inmobiliario, y el arrendador deberá ofrecer una copia al arrendatario. El incumplimiento de alguna de estas obligaciones supondrá una sanción administrativa, al cometerse una infracción en materia de protección al consumidor (Ley General de defensa de los consumidores y usuarios, RDL 1/2007, de 16 de noviembre).
 
La información oficial está disponible en la página web del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE). Es el organismo designado, dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo (MINETUR), para el desarrollo normativo.
 
Cómo afecta a los consumidores
 
La realización del certificado energético será obligatorio para todas las compraventas de particulares, inmobiliarias o bancos (públicos o privados), además de los arrendamientos o alquileres, a partir de su entrada en vigor. No obstante, cualquier propietario puede solicitarlo de forma voluntaria. El etiquetado energético afectará a los consumidores de la siguiente manera:
 
Para los vendedores y arrendadores: supondrá un coste, aunque según José Luis López, la información obtenida será una buena recompensa. Los edificios con las mejores clasificaciones serán más competitivos en el mercado frente a otros similares peor calificados. Los inmuebles con mala calificación energética tendrán información suficiente para que los propietarios puedan mejorarla. Según datos del Centro Nacional de Energías Renovables (Cener), el 80% de los hogares españoles necesita rehabilitación energética para mejorar sus sistemas de calefacción y aislamiento.
Para los consumidores que quieran comprar o alquilar una vivienda: servirá para darles más poder de decisión y para fomentar una oferta de pisos más eficientes. El ahorro económico y la calidad de vida y la salud aumentarán.
La cantidad de viviendas que deberán certificarse se estima en medio millón anual: según datos oficiales del Ministerio de Fomento, se producen más de 430.000 transacciones inmobiliarias anuales de media.
 
Respecto al alquiler, no hay estadísticas estatales, pero se estima que se firman unos 40.000 contratos anuales. No obstante, el número de certificados emitidos al año será menor, matiza el experto de la ACA, porque “el certificado energético tiene una validez de diez años y durante ese tiempo una misma propiedad o edificio es probable que sufra varios contratos de arrendamiento y compraventas”.
 
Ventajas y desafíos del certificado de eficiencia energética
 
El certificado y la etiqueta energética tienen varias ventajas, según José Luis López:
 
 
  • Ambientales: conllevará la mejora de la eficiencia energética de las viviendas y la reducción de la contaminación y de las emisiones implicadas en el cambio climático. La Unión Europea (UE) estima que la edificación supone el 40% del consumo energético de sus Estados miembros.


 
  • Sociales: los consumidores conocerán la “hipoteca energética” del piso, el peso que tendrán las facturas energéticas en sus gastos. La pobreza energética de los españoles se reducirá y aumentará su calidad de vida.


 
  • Económicas: la generación de certificados y las consecuentes rehabilitaciones producirá negocio y puestos de trabajo, muy necesarios en el sector inmobiliario. Según un estudio de la ACA de 2012, la rehabilitación energética de edificios puede generar hasta 17 empleos directos por cada millón de euros invertido.


La etiqueta también deberá enfrentarse a varios desafíos. El mayor de ellos, según José Luis López, que se convierta en una prioridad real para apostar por la rehabilitación energética de edificios. Los precedentes no parecen muy halagüeños. A pesar de haberse aprobado en 2007, la normativa para los edificios nuevos (RD 47/2007, de 19 de enero) no funciona como debiera. El experto de la ACA explica que su aplicación, dependiente de las comunidades autónomas, no ha sido desarrollado todavía en algunas de ellas, y ni siquiera hay el registro oportuno en la mayor parte de las mismas.
 
La situación es muy distinta en otros países de la UE. Tanto Reino Unido, Alemania y Holanda, los primeros en asumir la norma europea, como otros que lo hicieron más tarde, como Francia, Bélgica, Italia o Portugal, la han aplicado de forma eficaz. En Portugal se habrían emitido unos 365.000 certificados de edificios nuevos y existentes desde octubre de 2007 hasta finales de 2010. En Francia, la regulación es tan estricta que incluso concreta el espacio que debe ocupar la etiqueta energética en los anuncios.
 
Los consumidores son, una vez más, esenciales para que se generalice de forma adecuada. Al concienciarse de las ventajas de esta certificación, y no asumirlo como una obligación burocrática más, pueden exigirlo de forma convencida.
 

 

EL 80% DE LOS EDIFICIOS DE PISOS NO SON REHABILITADOS PORQUE LAS AYUDAS SON INSUFICIENTES

 

DENUNCIA | Administradores de Fincas de Madrid

Confían en que el problema se corrija en el Plan Estatal de Vivienda 2013-2016
 
Critican que las condiciones de las líneas de ayuda son ‘poco preferentes’
 
Abogan por transformar las subvenciones en un fondo de liquidez a bajo interés
 
 
El 80% de los edificios de viviendas no acometen obras de rehabilitación porque las ayudas públicas no son suficientes, según el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid. Este organismo confía en que este problema se corrija en el Plan Estatal de Fomento del Alquiler de Vivienda, la Rehabilitación y la Regeneración Urbana 2013-2016, que prepara el Ministerio de Fomento.
 
Según recuerdan los administradores, las comunidades de propietarios tienen que realizar obras para cumplir con su obligación de mantenimiento y adaptación a las nuevas normativas, para lo que cuentan con recibos extraordinarios y subvencionados a fondo perdido que proporcionan los organismos públicos. Sin embargo, “las cuantías subvencionables no son suficientes” en tanto que las condiciones de las líneas de ayuda son “poco preferentes”.
 
Por ello, el Colegio de Administradores de Fincas madrileño demanda que las cantidades que los organismos públicos dotan, año tras año, en concepto de subvención para la rehabilitación de edificios, se convierta en un fondo de liquidez destinado a las comunidades de propietarios a un tipo de interés bajo -del 1% o el 2%, similar al que se presta a las entidades de crédito- y un plazo de amortización de hasta 10 años.
 
Entiende que este instrumento, que debe estar avalado por un administrador de fincas profesional, significaría transformar las subvenciones en préstamos, con lo que no sería un gasto público a sumar al déficit. “El conjunto de las comunidades de propietarios, y no sólo una parte podrían optar a la financiación, ya que el dinero no se agota, sino que se recupera el principal del préstamo más los intereses y las dotaciones de los años siguientes”, añade el Colegio.
 
Reformar la Ley de Propiedad Horizontal
 
Finalmente, la institución colegial madrileña exige una modificación de la Ley de Propiedad Horizontal para dotar de plena personalidad jurídica a la comunidad de propietarios para todas las operaciones que tengan que ver con su funcionamiento.
 
Según el Colegio de Administradores de Fincas de Madrid, el Real Decreto-ley de Medidas de Apoyo a los Deudores Hipotecarios, aprobado en 2011, que faculta al presidente a formalizar préstamos para acometer obras de rehabilitación, “se ha quedado corto” y debería ampliarse. La institución colegial también se queja de que las entidades bancarias vulneran este Real Decreto-ley y no abren sus líneas de crédito para la rehabilitación de edificios.
 

EL GAS SUBE CASI UN 100% EN CUATRO AÑOS

 

Mi amiga Lourdes vive en Daganzo, a unos treinta kilómetros de Madrid. Con su marido, Juan Carlos, y sus dos niñas, Gala y Luján. Pagan “una barbaridad de gas” (calefacción y agua caliente). El sábado pasado me invitaron a café y hablamos sobre el particular. Al final, Lourdes sacó las facturas de los últimos cinco años (“la de febrero, que es la gorda”, decía Juan Carlos) y estuvimos repasándolas. Esto es periodismo de andar por casa.
 
Sí, casi un cien por cien de incremento del precio en cuatro años, los transcurridos entre 2009 y 2013 (tengo aquí delante las facturas de todos los febreros, “sí, la de febrero, que es la gorda”, decía Juan Carlos). Gala tiene ocho años, Luján cumplirá dos en julio. Lourdes trabaja como secretaria. Juan Carlos lo hace como mecánico electrónico en una empresa de un polígono industrial de Madrid. Ninguno de los dos gana hoy un 100% más que en 2009. Tampoco el precio del metro cuadrado de suelo ha subido un 100% en estos años. Ni el de los automóviles que anuncian en televisión, ni el de los periódicos, el café en la barra de un bar o el cordero. Sí lo ha hecho, sí ha subido casi un 100%, el precio del gas en Daganzo (gas propano canalizado, concretamente. Lourdes y Juan Carlos le pagaron en febrero a los señores del gas más de quinientos euros (la factura es bimensual, fecha 13.02.2013). Concretamente 513,71. Hoy es 27 de febrero. Nieva, tras el cristal, aquí, en Madrid. Hace frío, mucho frío.
 
La escalada de los precios de los fósiles
El kilo de gas costaba en 2009, en Daganzo, 61,72 céntimos (aquí tengo la factura). En 2010 costó 84,44. Ha costado en este febrero frío 109,92. El pasado mes de diciembre llegó a alcanzar (aquí delante tengo la factura) los 121,14 céntimos (más de un euro). Y la tendencia no parece que vaya a cambiar. El Plan de Energías Renovables 2011-2020 estimaba que el precio del gas natural, que tampoco ha cesado de crecer a lo largo de los últimos cuatro años, se incrementará, en el próximo trienio, en un 25%. El precio de la bombona de butano se ha incrementado en el último bienio exactamente eso, un 25%. El precio del gasóleo de calefacción ha subido, en los últimos doce meses, más de un 20%. Y, ahora, hablemos de biomasa.
 
Tipos de biocombustibles
En 2012, el precio medio de un saco de 15 kilos de pellets comprado suelto ha bajado un 3%. Si quiero calentar el salón de mi casa con una estufa de biomasa (empleando los pellets del saco de quince kilos que compré en el híper), pues el kilovatio hora térmico me saldrá a 4,51 céntimos de euro (c€). Si prefiero comprar a granel porque tengo una caldera en el garaje (para ACS y calefacción para toda la casa) o porque resulta que soy el conserje de un colegio que ha apostado por la bioenergía y no es cuestión de ir saquito a saco, pues el precio baja, claro: 3,38. Eso sí, si mi caldera prefiere cáscara de almendra, pagaré solo entre 2,22 y 1,27 c€ por cada kilovatio hora térmico. Son algunos de los datos, muy concretos, que acaba de hacer públicos la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), el actor clave en nuestro país cuando de esa fuente de energía limpia se trata.
 
La asociación de la biomasa
Avebiom es una asociación muy plural que fue constituida en el año 2004 y en la que hay empresas del sector forestal, ingenierías, generadoras de electricidad, productores de pellets, instaladoras de calderas y también agencias energéticas, centros de investigación e institutos de formación… Pues bien, hace apenas unos días, Avebiom publicó una “consulta de mercado” sobre la evolución que ha experimentado, durante el año 2012, el precio medio de venta al público del pellet doméstico. Y he ahí arriba el resultado. Un resultado muy concreto, en términos absolutos, pero que gana más aún si lo ponemos en relación con otros precios, los de los combustibles sucios que compiten, en el mercado del calor, con la bioenergía.
 
El precio del calor
A saber: gasóleo de calefacción, 8,71 c€/kWh; gas natural, 5,92 (+ coste fijo mensual); GLP butano-propano (11 kilogramos), 10,28; GLP canalizado, 9,13; y fuelóleo, a 6,25 céntimos de euro el kilovatio hora térmico. En fin, que no hay color. Que, cuando de energía térmica se trata, cuando lo que uno quiere es calentar la casa… ni el gas natural, ni el butano, ni el gasóleo de calefacción (ni la electricidad, por supuesto) tienen nada que decir. Y no tienen nada que decir porque si se ponen a “contar” salen perdiendo de todas, todas. Así lo señala Avebiom en su última consulta de mercado, elaborada a partir “del informe de precios energéticos liberalizados del IDAE de 17 de diciembre; los últimos datos de gas natural publicados en el BOE; y datos medios de mercado para electricidad”.
 
Climatización y Genera
Ayer dio comienzo en Madrid Genera, la Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente, que coincide en el recinto ferial de Ifema con otra feria: Climatización. Durante estos días -27 de febrero al 1 de marzo- esta última -cuentan desde la organización- “ofrecerá al profesional el escaparate de referencia con las últimas novedades y soluciones en materia de Aire Acondicionado, Calefacción y Refrigeración, a través de la participación de 593 empresas de 31 países”. Además, en Genera, hoy hay programadas tres conferencias en el marco de la jornada Bioenergía 2013 (organiza Ategrus). Son estas: “Situación actual, novedades legislativas y oportunidades de futuro en el desarrollo de la bioenergía”; “Usos más destacados de la biomasa y situación de mercado. Proyectos con éxito. Casos prácticos de gestión energética con biomasa”; y, por fin, “Situación actual y perspectivas de futuro para los biocombustibles”.
 

 

Vídeo

Conclusiones Ahorro Energético – Fenercom

LA ‘ETIQUETA ENERGÉTICA’ CREA UN CISMA ENTRE LAS PROFESIONES

 

Como agua de mayo. Así esperan los profesionales del sector energético e inmobiliario la aprobación definitiva del Real Decreto que obligará a que todas las viviendas o locales que se alquilen o vendan en España tengan un certificado energético. No en vano, se prevé la creación de miles empleos en los próximos años para adaptar esta normativa europea a los cerca de dos millones de inmuebles que se verán afectados.
 
Pero tras años de retraso, y cuando parecía que el Gobierno iba a dar luz verde al Proyecto de RD en enero, la falta de previsión obligó al ministerio de Industria a presentar el pasado 31 de enero un tercer borrador al Consejo de Estado.
 
En este documento, que espera el dictamen de este órgano consultivo para ser presentado y aprobado en el Consejo de Ministros, hay dos novedades significativas: la fecha a partir de la cual será exigible la ‘etiqueta energética’, que ha sido actualizada a 1 de junio de 2013; y la definición de las titulaciones habilitantes para emitir y firmar estos certificados, quedando reducida a los arquitectos e ingenieros, tanto superiores como técnicos.
 
El segundo borrador incluía en técnicos autorizados a los que tuvieran la titulación académica habilitante.
 
Si el segundo borrador incluía dentro de los técnicos autorizados a aquellos que tuvieran la titulación académica y profesional habilitante para realizar la certificación energética, “esta definición ahora ha desaparecido, y sólo podrán realizar y firmar los certificados las titulaciones incluidas en la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), esto es, arquitectos, aparejadores e ingenieros, tanto superiores como técnicos”, explica Inés García, de la empresa Certicalia.
 
Según García, “el texto anterior quedaba muy abierto y llevaba a confusiones al no definir a qué tipo de titulación se refería con ‘habilitante para la certificación energética'”. “Nos preocupaba la idea de que profesionales de otras ramas pudiesen lanzarse a hacer certificados sin conocimientos previos de construcción ni de instalaciones”, añade. Es por ello que el nuevo texto diferencia también entre dos tipos de profesionales: técnico competente y técnico auxiliar.
 
Pero este tercer borrador ha levantado ampollas en el sector de la eficiencia energética. Sergio Muñoz, vicepresidente de la Asociación Española para la Calidad en la Edificación (Asece), reconoce que han puesto un recurso en el Consejo de Estado. “El certificado energético no consiste en desarrollar un proyecto o una obra, sino en realizar una valoración de la eficiencia energética del inmueble, sin hacer ningún tipo de actuación física en el mismo”, argumenta. Y añade: “La legislación española ya recoge en reales decretos títulos académicos de FP superior que habilitan para la realización de las certificaciones energéticas”.
 
Asece: Industria ha cedido a las presiones de los arquitectos -80 alegaciones-
Muñoz cree que el Ministerio de Industria ha cedido a las presiones de los arquitectos, que realizaron 80 alegaciones al segundo borrador. Sin embargo, en el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid dicen que no han tenido acceso al nuevo texto, “aunque ya en el primer borrador, que data de hace cinco años, se hacía referencia a las titulaciones incluidas en la LOE”, reconoce Javier Méndez, director del Gabinete Técnico del Colegio.
 
Para Eduardo Perero, vicepresidente de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), “una formación específica es conveniente porque los arquitectos entienden de estructuras y envolventes, y los ingenieros de instalaciones, pero no tanto a la inversa”. “Por esta razón”, continúa, “físicos, matemáticos, e incluso algunas titulaciones de FP, etc. deberían tener la base para optar a una formación complementaria que les dote de la capacidad necesaria para generar un certificado”. “No obstante, lo que más nos preocupa es cómo se va a vigilar la calidad de los certificados por parte de la Administración. Un título, el que sea, no asegura nada, pero un control de calidad sí ayuda en este sentido”, concluye Perero.
 
Por su parte, en la Asociación Española de Gestión Inmobiliaria (Aegi) están preparando una formación específica hacia los profesionales del sector de la intermediación inmobiliaria que puedan realizar los certificados de eficiencia energética. “Y para ello, no dudaremos en requerir la titulación de arquitectos o ingenieros técnicos o superiores”, aseguran.
 
La experiencia de los países europeos
 
En el resto de países europeos donde ya ha sido traspuesta la directiva europea se ha repartido la potestad de emisión y firma de los certificados energéticos entre los diferentes intervinientes con capacitación.
 
Bélgica. Está habilitada para certificar toda persona física en posesión de un título de ingeniero civil, ingeniero-arquitecto, arquitecto e ingeniero industrial o toda persona física con más de 5 años de experiencia justificada en aspectos energéticos de edificios.
 
Italia. Para uso exclusivo de la certificación energética, los técnicos habilitantes deben estar en posesión de las titulaciones técnicas y científicas, identificadas a nivel local por las regiones y provincias autónomas, y facilitadas por las autoridades como resultado de los cursos de formación específicos.
 
República Checa. Los profesionales autorizados son auditores de energía o ingenieros a en el campo de la construcción de edificios, construcción de equipos de proceso y los trabajos de tecnología ambiental.
 
Bulgaria. Para realizar auditorías y certificados energéticos en los edificios se debe superar un examen acreditado por la Ley de Educación Superior.

 

Fuente: http://www.elmundo.es

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