Certificado Energético en Málaga y Provincia | info@certific.es | 692-774-950 | 666-895-980 | 951 501 923

Entradas etiquetadas como ‘Presupuesto Certificado Energético Málaga’

EL GAS SUBE CASI UN 100% EN CUATRO AÑOS

 

Mi amiga Lourdes vive en Daganzo, a unos treinta kilómetros de Madrid. Con su marido, Juan Carlos, y sus dos niñas, Gala y Luján. Pagan “una barbaridad de gas” (calefacción y agua caliente). El sábado pasado me invitaron a café y hablamos sobre el particular. Al final, Lourdes sacó las facturas de los últimos cinco años (“la de febrero, que es la gorda”, decía Juan Carlos) y estuvimos repasándolas. Esto es periodismo de andar por casa.
 
Sí, casi un cien por cien de incremento del precio en cuatro años, los transcurridos entre 2009 y 2013 (tengo aquí delante las facturas de todos los febreros, “sí, la de febrero, que es la gorda”, decía Juan Carlos). Gala tiene ocho años, Luján cumplirá dos en julio. Lourdes trabaja como secretaria. Juan Carlos lo hace como mecánico electrónico en una empresa de un polígono industrial de Madrid. Ninguno de los dos gana hoy un 100% más que en 2009. Tampoco el precio del metro cuadrado de suelo ha subido un 100% en estos años. Ni el de los automóviles que anuncian en televisión, ni el de los periódicos, el café en la barra de un bar o el cordero. Sí lo ha hecho, sí ha subido casi un 100%, el precio del gas en Daganzo (gas propano canalizado, concretamente. Lourdes y Juan Carlos le pagaron en febrero a los señores del gas más de quinientos euros (la factura es bimensual, fecha 13.02.2013). Concretamente 513,71. Hoy es 27 de febrero. Nieva, tras el cristal, aquí, en Madrid. Hace frío, mucho frío.
 
La escalada de los precios de los fósiles
El kilo de gas costaba en 2009, en Daganzo, 61,72 céntimos (aquí tengo la factura). En 2010 costó 84,44. Ha costado en este febrero frío 109,92. El pasado mes de diciembre llegó a alcanzar (aquí delante tengo la factura) los 121,14 céntimos (más de un euro). Y la tendencia no parece que vaya a cambiar. El Plan de Energías Renovables 2011-2020 estimaba que el precio del gas natural, que tampoco ha cesado de crecer a lo largo de los últimos cuatro años, se incrementará, en el próximo trienio, en un 25%. El precio de la bombona de butano se ha incrementado en el último bienio exactamente eso, un 25%. El precio del gasóleo de calefacción ha subido, en los últimos doce meses, más de un 20%. Y, ahora, hablemos de biomasa.
 
Tipos de biocombustibles
En 2012, el precio medio de un saco de 15 kilos de pellets comprado suelto ha bajado un 3%. Si quiero calentar el salón de mi casa con una estufa de biomasa (empleando los pellets del saco de quince kilos que compré en el híper), pues el kilovatio hora térmico me saldrá a 4,51 céntimos de euro (c€). Si prefiero comprar a granel porque tengo una caldera en el garaje (para ACS y calefacción para toda la casa) o porque resulta que soy el conserje de un colegio que ha apostado por la bioenergía y no es cuestión de ir saquito a saco, pues el precio baja, claro: 3,38. Eso sí, si mi caldera prefiere cáscara de almendra, pagaré solo entre 2,22 y 1,27 c€ por cada kilovatio hora térmico. Son algunos de los datos, muy concretos, que acaba de hacer públicos la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), el actor clave en nuestro país cuando de esa fuente de energía limpia se trata.
 
La asociación de la biomasa
Avebiom es una asociación muy plural que fue constituida en el año 2004 y en la que hay empresas del sector forestal, ingenierías, generadoras de electricidad, productores de pellets, instaladoras de calderas y también agencias energéticas, centros de investigación e institutos de formación… Pues bien, hace apenas unos días, Avebiom publicó una “consulta de mercado” sobre la evolución que ha experimentado, durante el año 2012, el precio medio de venta al público del pellet doméstico. Y he ahí arriba el resultado. Un resultado muy concreto, en términos absolutos, pero que gana más aún si lo ponemos en relación con otros precios, los de los combustibles sucios que compiten, en el mercado del calor, con la bioenergía.
 
El precio del calor
A saber: gasóleo de calefacción, 8,71 c€/kWh; gas natural, 5,92 (+ coste fijo mensual); GLP butano-propano (11 kilogramos), 10,28; GLP canalizado, 9,13; y fuelóleo, a 6,25 céntimos de euro el kilovatio hora térmico. En fin, que no hay color. Que, cuando de energía térmica se trata, cuando lo que uno quiere es calentar la casa… ni el gas natural, ni el butano, ni el gasóleo de calefacción (ni la electricidad, por supuesto) tienen nada que decir. Y no tienen nada que decir porque si se ponen a “contar” salen perdiendo de todas, todas. Así lo señala Avebiom en su última consulta de mercado, elaborada a partir “del informe de precios energéticos liberalizados del IDAE de 17 de diciembre; los últimos datos de gas natural publicados en el BOE; y datos medios de mercado para electricidad”.
 
Climatización y Genera
Ayer dio comienzo en Madrid Genera, la Feria Internacional de Energía y Medio Ambiente, que coincide en el recinto ferial de Ifema con otra feria: Climatización. Durante estos días -27 de febrero al 1 de marzo- esta última -cuentan desde la organización- “ofrecerá al profesional el escaparate de referencia con las últimas novedades y soluciones en materia de Aire Acondicionado, Calefacción y Refrigeración, a través de la participación de 593 empresas de 31 países”. Además, en Genera, hoy hay programadas tres conferencias en el marco de la jornada Bioenergía 2013 (organiza Ategrus). Son estas: “Situación actual, novedades legislativas y oportunidades de futuro en el desarrollo de la bioenergía”; “Usos más destacados de la biomasa y situación de mercado. Proyectos con éxito. Casos prácticos de gestión energética con biomasa”; y, por fin, “Situación actual y perspectivas de futuro para los biocombustibles”.
 

 

Anuncios
Vídeo

Conclusiones Ahorro Energético – Fenercom

LA ‘ETIQUETA ENERGÉTICA’ CREA UN CISMA ENTRE LAS PROFESIONES

 

Como agua de mayo. Así esperan los profesionales del sector energético e inmobiliario la aprobación definitiva del Real Decreto que obligará a que todas las viviendas o locales que se alquilen o vendan en España tengan un certificado energético. No en vano, se prevé la creación de miles empleos en los próximos años para adaptar esta normativa europea a los cerca de dos millones de inmuebles que se verán afectados.
 
Pero tras años de retraso, y cuando parecía que el Gobierno iba a dar luz verde al Proyecto de RD en enero, la falta de previsión obligó al ministerio de Industria a presentar el pasado 31 de enero un tercer borrador al Consejo de Estado.
 
En este documento, que espera el dictamen de este órgano consultivo para ser presentado y aprobado en el Consejo de Ministros, hay dos novedades significativas: la fecha a partir de la cual será exigible la ‘etiqueta energética’, que ha sido actualizada a 1 de junio de 2013; y la definición de las titulaciones habilitantes para emitir y firmar estos certificados, quedando reducida a los arquitectos e ingenieros, tanto superiores como técnicos.
 
El segundo borrador incluía en técnicos autorizados a los que tuvieran la titulación académica habilitante.
 
Si el segundo borrador incluía dentro de los técnicos autorizados a aquellos que tuvieran la titulación académica y profesional habilitante para realizar la certificación energética, “esta definición ahora ha desaparecido, y sólo podrán realizar y firmar los certificados las titulaciones incluidas en la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE), esto es, arquitectos, aparejadores e ingenieros, tanto superiores como técnicos”, explica Inés García, de la empresa Certicalia.
 
Según García, “el texto anterior quedaba muy abierto y llevaba a confusiones al no definir a qué tipo de titulación se refería con ‘habilitante para la certificación energética'”. “Nos preocupaba la idea de que profesionales de otras ramas pudiesen lanzarse a hacer certificados sin conocimientos previos de construcción ni de instalaciones”, añade. Es por ello que el nuevo texto diferencia también entre dos tipos de profesionales: técnico competente y técnico auxiliar.
 
Pero este tercer borrador ha levantado ampollas en el sector de la eficiencia energética. Sergio Muñoz, vicepresidente de la Asociación Española para la Calidad en la Edificación (Asece), reconoce que han puesto un recurso en el Consejo de Estado. “El certificado energético no consiste en desarrollar un proyecto o una obra, sino en realizar una valoración de la eficiencia energética del inmueble, sin hacer ningún tipo de actuación física en el mismo”, argumenta. Y añade: “La legislación española ya recoge en reales decretos títulos académicos de FP superior que habilitan para la realización de las certificaciones energéticas”.
 
Asece: Industria ha cedido a las presiones de los arquitectos -80 alegaciones-
Muñoz cree que el Ministerio de Industria ha cedido a las presiones de los arquitectos, que realizaron 80 alegaciones al segundo borrador. Sin embargo, en el Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid dicen que no han tenido acceso al nuevo texto, “aunque ya en el primer borrador, que data de hace cinco años, se hacía referencia a las titulaciones incluidas en la LOE”, reconoce Javier Méndez, director del Gabinete Técnico del Colegio.
 
Para Eduardo Perero, vicepresidente de la Asociación de Ciencias Ambientales (ACA), “una formación específica es conveniente porque los arquitectos entienden de estructuras y envolventes, y los ingenieros de instalaciones, pero no tanto a la inversa”. “Por esta razón”, continúa, “físicos, matemáticos, e incluso algunas titulaciones de FP, etc. deberían tener la base para optar a una formación complementaria que les dote de la capacidad necesaria para generar un certificado”. “No obstante, lo que más nos preocupa es cómo se va a vigilar la calidad de los certificados por parte de la Administración. Un título, el que sea, no asegura nada, pero un control de calidad sí ayuda en este sentido”, concluye Perero.
 
Por su parte, en la Asociación Española de Gestión Inmobiliaria (Aegi) están preparando una formación específica hacia los profesionales del sector de la intermediación inmobiliaria que puedan realizar los certificados de eficiencia energética. “Y para ello, no dudaremos en requerir la titulación de arquitectos o ingenieros técnicos o superiores”, aseguran.
 
La experiencia de los países europeos
 
En el resto de países europeos donde ya ha sido traspuesta la directiva europea se ha repartido la potestad de emisión y firma de los certificados energéticos entre los diferentes intervinientes con capacitación.
 
Bélgica. Está habilitada para certificar toda persona física en posesión de un título de ingeniero civil, ingeniero-arquitecto, arquitecto e ingeniero industrial o toda persona física con más de 5 años de experiencia justificada en aspectos energéticos de edificios.
 
Italia. Para uso exclusivo de la certificación energética, los técnicos habilitantes deben estar en posesión de las titulaciones técnicas y científicas, identificadas a nivel local por las regiones y provincias autónomas, y facilitadas por las autoridades como resultado de los cursos de formación específicos.
 
República Checa. Los profesionales autorizados son auditores de energía o ingenieros a en el campo de la construcción de edificios, construcción de equipos de proceso y los trabajos de tecnología ambiental.
 
Bulgaria. Para realizar auditorías y certificados energéticos en los edificios se debe superar un examen acreditado por la Ley de Educación Superior.

 

Fuente: http://www.elmundo.es

Vídeo

Casi el 30 % del consumo de energía primaria es debido a los edificios.

Certificación Energética de Edificios Existentes

HOJA DE RUTA PARA QUE EL GOBIERNO RECAUDE MÁS DE 20.000 MILLONES DE EUROS DE AQUÍ A 2020

 

Para salir del atolladero hay grosso modo dos caminos: recortar servicios públicos o animar a la inversión privada con incentivos fiscales. Green Building Council España (GBCe) es el representante en nuestro país del GBC, “asociación sin ánimo de lucro que aúna a representantes de todos los agentes del sector de la edificación con el fin de contribuir a la transformación del mercado hacia una edificación más sostenible”. Pues bien, el GBCe ha propuesto al gobierno de España que apoye la rehabilitación energética con entre 800 y 2.000 millones de euros al año (desgravación y ayuda directa) porque asegura que a esos incentivos seguirá “un retorno vía fiscal por incremento de actividad de entre 20.000 y 35.000 millones de euros acumulados hasta el año 2020”. ¿Problema? La rehabilitación energética podría “permitir -según el GBCe- el ahorro en coste de energía para calefacción y agua caliente sanitaria (ACS) de cerca de 10.000 millones de euros hasta 2020″… y eso no va a gustarle nada a Gas Natural Fenosa, Endesa y compañía.
 
Green Building Council España (GBCe) ha finalizado un estudio, que ha contado con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, “en el que se definen escenarios de mejora de la eficiencia energética y reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) imputables al sector doméstico en el horizonte 2020 y 2030”. El objetivo final del proyecto es, según el GBCe, “la obtención de escenarios medidos y valorados de evolución y reducción de emisiones de GEI en el sector difuso de la edificación residencial”. El documento resultante del proyecto, que el GBCe ha entregado a la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, “se espera -dice el GBCe- sea un instrumento de trabajo útil para la definición de una hoja de ruta que permita a España cumplir con sus compromisos internacionales en materia de lucha contra el cambio climático”.
 
Verde Plus
Del estudio de todas las variables posibles de intervención en rehabilitación del parque de viviendas construidas antes de 2001 (magnitud de las subvenciones públicas de rehabilitación, tipos de interés, coste de la energía, etcétera), el GBCe ha obtendido 48 escenarios de reducción de energía y de emisiones. En el escenario más optimista de todos, llamado en este informe Verde Plus, se entiende que “la reducción de emisiones es una oportunidad para transformar el sector y la economía española en general hacia una economía competitiva basada en la eficiencia en el uso de los recursos”. Según Green Building Council España, en este ambicioso escenario podría llegarse a:
 
1. rehabilitar más de 300.000 viviendas al año; 
 
2. generar más de 150.000 empleos estables y de calidad hasta 2020; 
 
3. producir una demanda anual creciente –hasta alcanzar en 2020 entre 4.000 y 5.000 millones de euros- al sector industrial de materiales y sistemas de construcción; 
 
4. reducir las emisiones difusas del sector doméstico más del 10% cumpliendo los compromisos marcados por la UE; 
 
5. reducir las emisiones debidas al uso de la energía del sector doméstico en más de un 80% en 2050; 
 
6. permitir el ahorro en coste de energía para calefacción y agua caliente sanitaria (ACS) de cerca de 10.000 millones de euros hasta 2020.
 
Para conseguir estos objetivos, este estudio señala que habría que subvencionar “entre el 25 y el 35% de la inversión en rehabilitación energética, ya sea directamente o mediante desgravaciones fiscales, subvenciones que alcanzarían un máximo de entre 800 y 2.000 millones de euros en 2015”. Además, se apunta a que es necesario garantizar unos tipos de interés de entre el 4 y el 5% para financiar a 20 años las obras de rehabilitación. Otra de las demandas es que se disponga del marco normativo y técnico que permita asegurar que, cuando las condiciones financieras son las adecuadas, se va a poner en marcha la rehabilitación, sin que existan impedimentos o barreras que lo impidan. El informe calcula un “retorno vía fiscal por incremento de actividad de entre 20.000 y 35.000 millones de euros acumulados hasta el año 2020, y de 54.000 a 69.000 hasta 2030”. Asimismo, el documento añade que “el valor del CO2 ahorrado supondría también otra fuente de retorno”.
 
El estudio realizado por el GBCe para la Oficina Española de Cambio Climático está basado en los trabajos previos llevados a cabo por el denominado Grupo de Trabajo de Rehabilitación, grupo de expertos que ha sido coordinado por el GBCe y la Fundación Conama. De entre esos trabajos previos, el documento clave es el Informe GTR 2012.
 

FOMENTO DARÁ AYUDAS DE HASTA 6.000 EUROS POR VIVIENDA PARA REHABILITAR EDIFICIOS

 

El Ministerio de Fomento diseña un sistema de ayudas para las comunidades de vecinos que realicen obras de rehabilitación o mejora de la accesibilidad y la eficiencia energética de sus edificios de viviendas, que ascenderán a un máximo de 6.000 euros por piso.
 
Estas ayudas, anunciadas por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante el Debate sobre el estado de la Nación, figuran en el borrador del Plan Estatal de Fomento del Alquiler de Vivienda, la Rehabilitación y la Regeneración Urbana 2013-2016.
Con la articulación de este sistema de ayudas a las comunidades de propietarios, el Gobierno buscacontribuir a la reactivación del sector inmobiliarioimpulsado el segmento de la rehabilitación, además de a fomentar del ahorro y la eficiencia energética de las viviendas.
 
El borrador del plan, al que tuvo acceso Europa Press, indica que las comunidades de vecinos podrán solicitar ayudas para realizar obras de mantenimiento de sus bloques de viviendas que persigan mejorar su conservación, su accesibilidad o su eficiencia energética.
 
Así, entre los trabajos susceptibles de recibir ayudas figuran los que supongan actuar en elementos estructurales, cubiertas o cerramientos del inmueble, en sus instalaciones comunes de electricidad, fontanería y telecomunicaciones para adaptarlas a la normativa, y en sistemas de seguridad en caso de incendio.
 
Las comunidades de propietarios también pondrán demandar ayuda a la Administración para instalar en su edificio paneles solares u otras instalaciones de energía renovable, para optimizar su aislamiento térmico o para mejorar las instalaciones de agua con el fin de favorecer su ahorro. Las ayudas también tienen como fin obras de mejora de la accesibilidad de los inmuebles para personas con discapacidad.
 

30 AÑOS DE ANTIGÜEDAD O ALQUILER

Podrán optar a las ayudas comunidades de vecinos de inmuebles residenciales que presenten una antigüedad mínima de treinta años, que presenten “graves daños estructurales” o que se vayan a destinan “íntegramente al alquiler durante al menos diez años tras recibir la ayuda”.
 
En cuanto al sistema de ayudas, la cuantía máxima subvencionable del presupuesto totalno podrá exceder de de 10.000 euros por vivienda ni superar el 30% del coste total de las obras.
 
Así, en el caso de obras de conservación, el importe máximo de la ayuda será de 6.000 euros por vivienda. Para actuaciones de eficiencia energética el tope será de 5.000 euros por vivienda si la obra recorta la mitad la demanda de energía del edificio y de 2.000 euros si la reducen entre el 30% y un 50%. Asimismo, para obras de accesibilidad se fija un máximo de 3.000 euros por piso.
 
La norma que ultima el Departamento que dirija Ana Pastor establece además que las comunidades de vecinos tendrán un máximo de catorce meses para ejecutar los proyectos una vez reciban la ayuda, plazo que se podrá ampliar hasta 18 meses en caso de actuaciones de edificios de cincuenta o más viviendas.
 

Nube de etiquetas